Ciudad de México. — En el marco del bicentenario de las relaciones diplomáticas entre México y Francia, la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente francés Emmanuel Macron anunciaron un acuerdo histórico para el intercambio temporal de dos códices prehispánicos considerados piezas fundamentales del patrimonio cultural mexicano.
Como parte del convenio, México prestará a Francia el Códice Boturini —también conocido como Tira de la Peregrinación— documento que narra el recorrido del pueblo mexica desde Aztlán hasta la fundación de Tenochtitlan. A cambio, Francia enviará a México el Códice Azcatitlán, resguardado desde finales del siglo XIX en la Biblioteca Nacional de París, y que relata también episodios de la migración mexica y hechos posteriores a la llegada de los españoles.
Durante el encuentro bilateral, ambos mandatarios destacaron que el objetivo del intercambio no es la transferencia definitiva de los documentos, sino su exhibición en ambos países como parte de una agenda de cooperación cultural y científica.
“La memoria histórica de México tiene un valor universal. Esta colaboración fortalece nuestra identidad y permite que el mundo conozca la grandeza de nuestras raíces”, señaló Sheinbaum durante la presentación del acuerdo.
Por su parte, Emmanuel Macron afirmó que Francia mantiene el compromiso de trabajar con México para facilitar la difusión, preservación y estudio de estos documentos. “El patrimonio cultural es un puente entre naciones. Nos honra participar en un intercambio de esta relevancia histórica”, expresó el mandatario francés.
El convenio forma parte de un paquete de acciones de colaboración que incluye inversión, innovación científica y un impulso a la modernización del tratado comercial entre México y la Unión Europea, previsto para 2026.
Especialistas en patrimonio cultural destacaron que este tipo de acuerdos son poco comunes debido a las estrictas normas de conservación y transporte que requieren piezas de alto valor histórico. Sin embargo, coinciden en que representa un avance significativo en materia de diplomacia cultural y un precedente para futuros procesos de restitución o préstamo de patrimonio resguardado en museos y bibliotecas del extranjero.
El intercambio de códices está previsto para el primer semestre de 2026, sujeto a protocolos de seguridad, embalaje y conservación dictados por instituciones culturales de ambos países.


