Huatusco, Ver., 26 de enero de 2026.— El Consejo Parroquial de la iglesia de San Antonio de Padua dio a conocer su postura oficial respecto a la reciente separación de un coro que colaboraba en las celebraciones litúrgicas de la parroquia, situación que fue informada mediante un oficio dirigido al Obispo de la Diócesis de Córdoba, Monseñor C. Carmona Ortega.



En el comunicado, fechado este 26 de enero, el Consejo expone que la decisión del coro de dejar de prestar su servicio se tomó de manera independiente y que, posteriormente, algunos de sus integrantes expresaron su inconformidad en redes sociales, señalando desacuerdos con ciertas indicaciones emitidas por el párroco, el presbítero Delfino Valencia Escudero, dentro de sus funciones pastorales y administrativas.
El documento precisa que dichas indicaciones no fueron nuevas ni personales, sino recomendaciones pastorales que ya se habían planteado con anterioridad, incluso durante periodos previos a la actual administración parroquial. Asimismo, se descarta que haya existido algún tipo de señalamiento o exposición pública hacia el coro por parte del párroco.
También se explica que, con la llegada del actual responsable de la parroquia, se inició un proceso de reorganización interna debido a la cantidad de comunidades y grupos que atiende San Antonio de Padua, lo que provocó que algunas peticiones no se resolvieran de forma inmediata. Posteriormente, se realizó una reunión general con los distintos coros, en la cual se dialogó y se acordaron lineamientos para su participación en las misas, acuerdos que —según el Consejo— fueron aceptados por quienes asistieron.
El Consejo Parroquial señala además que la parroquia continúa contando con el servicio de otros coros, así como con grupos que se encuentran en etapa de diálogo y organización para sumarse a las celebraciones litúrgicas.
Finalmente, el oficio resalta que el trabajo dentro de la Iglesia se rige por la corresponsabilidad pastoral, haciendo énfasis en la necesidad de mantener el diálogo, la unidad y el respeto a las orientaciones de la autoridad eclesiástica. El documento está respaldado con las firmas de miembros del Consejo Parroquial y de coordinadores de distintos grupos y pastorales de la parroquia.


