Ciudad de México.— El precio de la mezcla mexicana de exportación se ubica 28% por encima de lo estimado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para 2026, impulsado principalmente por la incertidumbre geopolítica en el Medio Oriente, que ha elevado las cotizaciones internacionales del crudo.
De acuerdo con los supuestos económicos del Paquete Económico, Hacienda calculó un precio cercano a 55 dólares por barril para 2026; sin embargo, en días recientes la mezcla mexicana ha rebasado los 70 dólares, en línea con el encarecimiento del Brent y el WTI.
Analistas atribuyen el repunte a los riesgos sobre la oferta global derivados de conflictos y tensiones en una región clave para la producción y el transporte de hidrocarburos.
Uno de los focos de preocupación es el Estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo. Cualquier interrupción o amenaza a la navegación en este paso estratégico suele traducirse en alzas inmediatas de precios ante temores de escasez.
Para México, el mayor precio del crudo no garantiza automáticamente más ingresos públicos. Especialistas recuerdan que el impacto fiscal depende también del volumen exportado, el cual se ha mantenido por debajo de lo previsto, así como de los costos y coberturas petroleras. En este contexto, Petróleos Mexicanos enfrenta el reto de capitalizar precios altos en un entorno de producción limitada.
En el mercado interno, las autoridades han señalado que existen mecanismos fiscales para amortiguar la volatilidad internacional y evitar traslados abruptos a los precios de los combustibles. No obstante, economistas advierten que una prolongación del conflicto podría presionar la inflación y las finanzas públicas si se mantienen elevados los precios energéticos.
El desempeño del petróleo en los próximos meses dependerá de la evolución del escenario geopolítico y de las decisiones de los principales productores. Mientras tanto, el diferencial entre lo presupuestado y el precio observado subraya la incertidumbre que rodea a los mercados energéticos rumbo a 2026.




